En la actualidad, la gran mayoría de las personas que se plantean la compra de una vivienda piensan en una de nueva construcción. Aunque no siempre quedaran satisfechos con las condiciones finales y acabados de estos pisos comprados sobre plano. Por ello , no está de más el plantearse la adquisición de una vivienda de segunda mano. Con una buena búsqueda siempre llegaremos al encuentro del famoso “chollo”.

En muchas ocasiones la venta de este tipo de inmuebles es urgente por razones como por ejemplo embargos, repartos de herencias o divorcios. Encontrarnos ante un caso como los anteriores siempre repercutirá en un mayor descuento.

No obstante, debemos tener en cuenta que en algunos casos nos encontraremos con casas que tienen unas condiciones deficitarias de habitabilidad y que deberán ser sometidas a una gran reforma. Aunque en estos momentos de crisis, encontraremos precios asequibles en el mercado de las reformas. Siempre hay que tener en cuenta los presupuestos de varias de ellas ya que puede haber muchas diferencias de precio entre las empresas que optan al empleo.

Otra de las ventajas de un piso de segunda mano es que está asentado en una zona donde encontremos fácilmente todo tipo de comercios y de servicios a diferencia de un edificio de nueva construcción que se puede asentar en zonas aisladas donde no encontraremos servicios esenciales como un simple ambulatorio.

Por tanto ante una compra como esta que supone una inversión económica tan elevada debemos barajar todas las posibilidades y pensar con tranquilidad la mejor opción para nuestros bolsillos